Tres Cuartos de Cien

Partitura

“Tres Cuartos de Cien” es un tótem sinfónico. Así como los Aborígenes canadienses Kwakwaka’wakw labraban la historia de sus culturas en tótems de madera, la pieza celebra y narra los setenta y cinco años de relaciones diplomáticas entre Canadá y México. En 1960, Canadá regaló un Tótem a México como símbolo de amistad, este año México ofrece con el mismo cariño este “Tótem sinfónico.” Escribí la pieza a petición de, y con el apoyo de la Subsecretaría para América del Norte de la SRE por parte de Jesús Seade. Se divide en tres partes:

 

1.     Las dos naciones dan inicio a sus relaciones diplomáticas como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Un acorde caótico desata un sinfín de melodías que se entretejen hasta culminar en un sólido tutti orquestal que representa el principio de la relación entre Canadá y México.

 

2.     La Guerra Fría. Un periodo difuso donde los dos países buscan su lugar en un mundo dividido. La orquesta se torna oscura y misteriosa. Sin embargo, en 1960 Canadá comisiona para México un Tótem como símbolo de amistad. Sobre la cama misteriosa de la orquesta escuchamos a los vientos madera “susurrar” con sus instrumentos. Las articulaciones de sus susurros emulan la palabra “Totem”. La orquesta cambia y representa el labrado del tótem. La clave asemeja a un cincel y un martillo. La sección de cuerdas hace sonar la madera de sus instrumentos. Llegamos a un clímax orquestal que nos dirige a la siguiente sección…

 

3.     El TLCAN. Los “cláxones” de los automóviles (el estrecho lazo de la industria automotriz entre Canadá y México) nos invitan a está última sección . Confiada, sólida, y grandiosa, la orquesta crece progresivamente como una máquina que representa las diversas industrias que han fortalecido a las dos naciones desde el primero de enero de 1994. Llegamos a un tutti orquestal monumental que nos deja extáticos e inspirados con la historia de Canadá y México y sus posibilidades a futuro.

 

Quiero agradecer personalmente a La Orquesta de las Américas, Jesús Seade, Enrico Chapela, Vanda Gaidamovic y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Cabe también mencionar que me inspiré profundamente en "La Consagración de la Primavera" para el desarrollo dramático de la pieza. En algunos momentos, cito sutilmente la obra de Stravinsky.